Perdonen la premura, las citas al aire, el desarreglo de estas letras. Serán cuatro ideas (tres simples más una síntesis) y una “epístola”.

Preámbulo:

Marx siempre necesario: “Ante todo, el deber de la filosofía, que está al servicio de la historia, es el de desenmascarar la aniquilación de la persona humana en su aspecto profano, luego de haber sido desenmascarada la forma sagrada de la negación de la persona humana. La crítica del cielo se cambia así en la crítica de la tierra, la crítica de la religión en la crítica del derecho, la crítica de la teología en la crítica de la política.” (Crítica a la Filosofía del Derecho de Hegel, el hipervínculo lo pongo al final).

Ahora sí, las ideas que se desprenden:

  1. La primer aproximación, nos remite sin duda al AMLO divinizado negativamente, es decir demonizado. Un sector de la izquierda no electoral no puede concebir a AMLO como hombre, sujeto condicionado por la historia, sus deseos, la geografía. Lo convierte en un demonio o en un fetiche: a) el demonio: AMLO sólo puede fortalecer al sistema, manipula a las masas y desdeña todo lo que en “verdad” es la izquierda, b) el fetiche: no importa AMLO, sino lo que yo tengo que decir o expresar contra él, lo que puedo culparlo de mis incapacidades revolucionarias, lo que puedo capitalizar para mí a su costilla.
    Esta crítica no parte de un análisis profundo de las circunstancias, los hechos y las condiciones del hombre, los movimientos, la realidad nacional. Esta crítica parte de que si amlo no es lo que en algún libro rojo dice (que quien sabe quien escribió) sólo puede ser el anti-cristo, el demonio, o el traidor.
    Con estas “premisas” se nos hace pasar un caudal de argumentos, como revolucionarios, izquierdistas, “priistas regenerados”, notas de prensa críticas (por señalar principalmente a milenio) y un largo etcétera.
    Pero también, bajo las mismas premisas teológicas se se cae en el Sr. Tizapa “vendido”, “manipulado”, fotos (donde claramente se exhibe a una mujer), al fin “diabólico”. Ojo, las pruebas hasta ahora son magras, cualquier afirmación se puede hacer al calor del enojo. Un Tizapa vuelto de la noche a la mañana aberración inhumana por preguntar cosas que muchos militantes de morena preguntan: “¿Porqué dejas que se te acerque tanto gente como José Juan Espinoza si dices ser alternativa honesta?”, porque dentro del auditorio es claro que llegan las provocaciones, pero afuera es sólo la furia (cuestionable, claro) de un señor con una demanda sensible para la población hasta hoy día.
  2. Luego viene AMLO beatificado. Andrés tampoco tampoco puede tener errores, defectos, evidentes faltas de tacto. AMLO es divino, lo mejor que le pudo pasar a México y a él mismo. Todo es Ad hominen: el contenido no importa, si él lo dice se tiene que sostener, repetir, y es criterio de verdad para cualquier argumento. La crítica deviene traición, blasfemina, juego al enemigo. Y yo pienso que de esto hay más responsabilidad de los seguidores que del dirigente, del mismo modo que la inquisición es una obra de los cristianos y no de Cristo. Es triste que a AMLO no le permitan ser hombre ni sus seguidores, porque entonces estos seguidores tienen una versión muy cuestionable del humanismo y de su papel como militantes frente al pueblo.
    De este credo viene la famosa ascepsión “pejezombies”, que algunos se han ganado a pulso. Pero también seamos sensatos y tomemos en cuenta que no ha habido ningún dirigente en la historia de la humanidad sin este tipo de feligreses. Digo: no pensemos (y cito a un gran Ingeniero) que AMLO descubrió el agua tibia.
    Y a continuación entra a telón el “Santo Tizapa”, “EL MARTIR de México”, quien “sí” lucha, “sí” siente. No voy a negar, como bien leí por ahí, que a un padre desesperado y enardecido justamente con la clase política se le debe de entender en acciones desesperadas. Pero que podamos justificar su desesperación, no  convierte en automático en políticamente necesarias y constructivas todas sus acciones. No nos justifica una guerra santa entre izquierdas.
    Tal vez la lucha entre el “divino AMLO” y el “Santo Tizapa”, ha sido la que más humo a sacado en las redes sociales.
    Recalco: no estoy haciendo en este momento un juicido a profundi de AMLO o el Sr. Tizapa, sino de cómo se han retomado teológicamente sus acciones a fin de justificar credos de izquierda.
  3. En el teatro dispuesto por el tirano se convoca a la multitud para preguntar de nuevo: ¿Jesús o Barrabás?. Saramago (en el Evangelio según Jesucristo), nos propone esta difícil consulta agregando que por un lado está el profeta y por el otro el guerrillero (dice que Barrabás andaba de guerrillero contra los romanos). Un laico dirá que AMLO o el Sr. Tizapa, es el guerrillero; un creyente dirá que AMLO o el Sr. Tizapa es Cristo. Ambos quieren salvar al suyo a cualquier costo. La múltitud votará y sabemos en este momento histórico qué fuerza está en ascenso. Pero olvidamos que es el teatro puesto por un tirano, que la decisión nos las están imponiendo y que en cuestión se trata del sacrificio de uno u otro hermano. ¿De verdad tenemos que seguir el guión? ¿De verdad tenemos que salir y canibalizarnos sólo por nuestra ignorancia, por dejarnos llevar por nuestros deseos?.
  4. La teología no es un asunto de religiones, sino un producto humano que constantemente aparece. Por ello Marx consideraba pueril el ateísmo original que no veía el error de construir y hacer dioses por cualquier parte o en cualquier situación (la ciencia cincluída). Una postura crítica, revolucionaria, marxista, o como le quieran llamar; debe de siempre revisar estas posturas “auténticamente idealistas” que son tan cotidianas y, partiendo de una crítica fraterna, buscar que podamos situar los hechos, personas y circunstancias en una posición no divinizante.

(Antes de seguir, quiero dejar en claro que estas ideas no buscan dar la razón o decir cuál es mejor o peor. La intención es cuestionar algunas posiciones teológicas y fetichistas a partir del conflicto desatado).

La argumentación actual parte de supuestos y cualidades divinas-demoniácas de los involucrados en la vorágine. Por ello urge una revisión crítica profunda del contenido teológico de algunas posturas izquierdizantes (de ambos bandos).

No está de más recordar la crítica de Marx al materialismo “ateo” y mecanicista:

“Feuerbach diluye la esencia religiosa en la esencia humana. Pero la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de las relaciones sociales. Feuerbach, que no se ocupa de la crítica de esta esencia real, se ve, por tanto, obligado: A hacer abstracción de la trayectoria histórica, enfocando para sí el sentimiento religioso (Gemüt) y presuponiendo un individuo humano abstracto, aislado. En él, la esencia humana sólo puede concebirse como “género”, como una generalidad interna, muda, que se limita a unir naturalmente los muchos individuos.” (11 tesis sobre Feuerbach)

Materialismo del que nos se valen muchos análisis pensado que descubren el hilo negro o se justifican perfectamente, cuando en realidad se retraen a un idealismo más atrasado que el posmodernismo. No está de más selañar, de nuevo, que en el choque de AMLO con el Sr. Tizapa, hay varias heridas, interrogantes y problemas políticos de las izquierdas en México que no podemos soslayar; que en dicho choque también hay intereses oscuros y turbios que están lucrando; que en las bases y en las colectividades tenemos que salir a enmendar los errores cometidos y seguir apostándole a la reconstrucción del tejido social. En todo esto no olvidemos los sujetos de carne y hueso y, sobre todo, las circunsatancias. Tenemos un compromiso muy grande.

Epístola a los morenos: Justicia, no venganza. Ser gobierno implica acuerpar las disidencias. Que sus actos contribuyan a la conciencia y no a la confusión, al racismo, clacismo; porque si olvidan sus principios y la actidud sencilla y ecuánime ya picaron la provocación mayor. Y dos frases que se pueden repetir sin morir: errar es humano, nada humano me es ajeno.

Tenemos una gran tarea reconstruyendo la cultura de izquierda a una versión menos confrontada o caníbal. También debemos de incorporar la reflexión teológica para poder lograr la inversión que constituye el paso a la crítica política.  Y bueno no está de más cerrar señalando que: la posibilidad de que AMLO llegue al poder en 2018 es imprescindible para el avance de los procesos de cambio, oponerse a ella es resulta de la soberbia de ponerse frente al vendabal histórico además de fortalecer a la reacción. Esto no se opone a que nos faltan 43, al contrario dicha demanda nos constituye (junto con otras establecidas o por construir) como Pueblo en un sentido ético-político que es más trascendental que cualquier fecha electoral. Son movimientos históricos complementarios (en el pueblo la oposición no debe ser guerra de clases sino la heterogeneidad que rompe la univocidad impuesta), oponerlos, bajo cualquier pretexto es fanatismo, soberbia o manipulación oligárquica.

De alguna manera lo dijo Omar “el 44” al citar al Che : “si fueramos capaces de unirnos que hermoso y cercano sería el futuro”.

Referencias

https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/45-feuer.htm

https://www.marxists.org/espanol/m-e/1844/intro-hegel.htm

Imprescindible y mucha reflexión la retomo de aquí:  http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/otros/20120227024607/filosofia.pdf  (ver 3.4.3 Antifetichismo ateo )