¿Qué tipo de lenguaje debe usar una persona? No somos los mismos al hablar con nuestros amigos que con nuestros padres, siempre cambiamos nuestro vocabulario y hasta nuestro tono de voz dependiendo con quién platiquemos, ¿no se ha dado cuenta de ello? Le aconsejo pensar por todo un día las palabras que usa y el tono dependiendo la persona con quien se esté relacionando. Si no quiere esperar mostraré un ejemplo: un chico cuando quiere ligarse a alguien la trata de manera respetuosa, le dice cosas bonitas, la halaga y hasta le habla con respeto, sin decir una grosería, palabra con doble sentido o que se considere vulgar; ya después de un tiempo a uno le vale y ese respeto y cariño se pierde, gana la confianza y uno muestra su verdadero ser: habla con groserías y hasta llega a alburear. Si acaso no lo ha hecho, permítame decirle que es de las pocas personas que conozco que no llega a hacer eso y debe ser muy respetuoso.

Pero aquí viene la parte importante del texto: cuando reflexionamos sobre nuestra manera de hablar. Zizek dice que la filosofía es necesaria para nosotros, no para obtener respuestas sino para plantear buenas preguntas. No estoy planteando filosofía  como todos esos autores que hemos visto en la prepa (Platón, Sócrates y Aristóteles), ni mucho menos como la filosofía barata que nos venden, estoy hablando de ese proceso de reflexión que produce la filosofía: el pensar, el plantearse preguntas que nos motiven a responder, salir de nuestro yo para poder vernos a nosotros mismos y juzgarnos; algo a la vez tan fácil y difícil de realizar que Bachelard puede explicarlo con la metáfora de “el ser como una casa”, en donde el sótano (que significa nuestro inconsciente) es el lugar donde nos da más miedo y tememos entrar. Recuerde la película de Mi pobre angelito, ¿cuál era el lugar que provocaba más miedo a Kevin? ¿Por qué es ese miedo? Por lo que nos podamos encontrar, por saber que no somos lo que queríamos ser desde niños o que estamos cometiendo errores que no queremos aceptar.

Centrándonos en nuestro tema principal, la pregunta debe cambiarse un poco: sí, nosotros utilizamos diferentes variantes de nuestra lengua para cada una de nuestras necesidades comunicativas, claro, primero hay que saber que tenemos la necesidad de comunicarnos. Sartre menciona algo de esta necesidad comunicativa en su libro ¿Qué es la Literatura? El propósito de nuestra escritura es que los otros nos lean y como la escritura es un proceso de comunicación uno no puede hablar o escribir a la nada porque incluso cuando nos ponemos a hablar solos estamos en contacto con nosotros mismos. Un texto necesita del lector para ser comprendido en su totalidad, tal como Jackobson muestra en su diagrama comunicativo (emisor – receptor); también hay que saber que decimos algo porque queremos algo: al pedir un café o unos besos a la morra que nos gusta utilizamos palabras y el resultado dependerá del léxico o de la forma para hacerlo. Uno no va a llegar con la chava que le gusta y decirle “ya rífate con los besos morra” porque en ese momento ya nunca la volvemos a ver, uno debe  llegar y recitarle un gran poema para que sus labios hagan contacto con los nuestros. Así que todo tiene un porqué.

Usted podría decir, al leer los párrafos anteriores “¿por qué este güey escribió todo esto?” Como lo dije antes, siempre hay una razón.  La razón de tanta palabrería es crear un contexto o una introducción al tema que más adelante quiero desarrollar. Sí, es como esa caricatura o esos programas que la hacen de a pedo antes de nombrar o mostrar el suceso que nos llama la atención (que suene el redoble de tambores), pero el motivo es explicar las razones de por qué si tenemos tantas variantes debemos utilizar una para poder realizar un texto académico o comunicarnos de manera formal; no es porque nosotros queramos, es porque está impuesto, aprendemos esto en la escuela. ¿O acaso no ha sido regañado por hablar de manera vulgar o ha sido objeto de burla por el tono de voz que tiene?  Esto tiene una razón, y mi intención de por qué este artículo está escrito de esta forma es que, primero usted lector de este artículo, se ponga a reflexionar sobre lo que acabo de escribir antes de meternos ya de fondo con esto que nombro centralismo lingüístico (un concepto que suena mamador).

PD. Si no se lo ha planteado al momento de leerlo, la intención de que el presente artículo esté escrito así es mostrar que algo dicho de una manera cotidiana puede contener un valor interesante y no sólo eso, la intención es romper esos cánones a las que estamos amarrados y gozar de la libertad comunicativa que tenemos y debemos ejercer.