Mucho se está hablando ahora del proceso democrático que está por venir para las próximas elecciones del 7 de julio, en donde se elegirán diputados federales y alcandías en varios estados del país, y no me quiero centrar en cómo serán ahora las elecciones con todo lo que está pasando en México debido a la gran ola de delincuencia, terrorismo (porque todo acto que infunda terror a la población debe llamarse así), desigualdad social y actos corruptibles que se están destapando desde hace algunos meses como coladeras, donde en cada una sale una gran cantidad de ratas dirigiéndose a otra para esconderse. Hablando de las casas y contratos millonarios con el grupo Higa, los ahora desaparecidos 43 alumnos de la escuela normal rural Raúl Isidro Burgos, miles de fosas clandestinas que diario aumentan, elalcalde del puerto de San Blas en Nayarit con sus despilfarros y su “sí robo pero poquito”, la directora del Instituto de la Mujer en Tamaulipas despreciando a personas indígenas en su cuenta de facebook, los carísimos vestidos utilizados por la familia presidencial en su visita al Reino Unido y otros tantos titulares que uno está acostumbrado a leer en las portadas de periódicos cada mañana cuando se va a la escuela o trabajo. Y ahora, las alternativas están despertando, pero no de forma que estábamos esperando y ahora debemos soportar las candidaturas de Lagrimita, Cuauhtémoc Blanco y Carmen Salinas que comprueban ese dicho romano: al pueblo pan y circo.

Este tipo de información ya será tratado por otras personas e incluso debería ser tratado y reflexionado por el lector mismo. Como estudiante de lingüística me interesa indagar en cómo esto llega a afectar en la problemática que estoy planteando, referente a la próxima jornada electoral. En el diagrama de comunicación de Jacobson se tratan, desde un punto simple para quien lo lea, los procesos que existen en todo tipo de comunicación a través del lenguaje humano. Tal vez el nombre del autor no nos llegue a la cabeza, pero es ese diagrama que debemos de haber visto en la escuela, en donde el emisor envía un mensaje a receptor a través de un canal, con su respectivo código y rodeado por el contexto. Bien, ya explicado esto, empezaré a tratar el problema, en los diferentes spot que estamos dispuestos a soportar vi uno en donde se mencionaba que el voto es una forma de diálogo con el gobierno que tenemos en pro de una sociedad mejor.

En primera, hay que saber el significado de diálogo, etimológicamente proviene del latín (dialôgus) que significa discurso racional, usado por Platón en su dialéctica como una forma de oponer dos discursos racionales para llegar a la verdad; en el diccionario de la RAE lo muestra como una plática entre dos personas que manifiestan sus ideas de forma alternativa. Es decir, para que exista un diálogo dos personas o entes deben de participar en ella, el emisor envía su mensaje al receptor y este debe de devolverlo para que así haya una retroalimentación. Pero con el voto eso no es posible al 100%, sí, nosotros mostramos nuestra inconformidad hacia un partido político cuando no votamos por aquel candidato y elegimos a aquel mejor preparado y con mejores propuestas (en teoría), pero ¿existe una retroalimentación por parte del gobierno cuando votamos? o ¿realmente son escuchados nuestros mensajes que como pueblo damos?

En la práctica muchas veces las dos preguntas tienen una respuesta negativa, con la imposición de candidatos, la compra de votos, las amenazas de grupos políticos  para uno u otro personaje y otras artimañas que han oscurecido el proceso electoral, como la vista en el desfile del 5 de mayo en este añocon las sombrillas del PAN; creando un ruido que cierra la comunicación que existe entre ciudadanía-gobierno y convierte nuestro voto en un grito sordo que nadie escuchará. Además siel candidato al que nosotros dimos nuestro voto gana, se le olvidan todas las promesas que fue proclamando en cada pueblo para ganarse el puesto, incluso aquellos que firmó ante notarios para demostrar su credibilidad, y cuando los pobladores se organizan para ir a platicar con su representante y así solucionar o cumplir todo lo que había dicho,él les responde con otras falsas promesas, negativas para conversar o los aparatos represivos del estado.

Es por ello y por otras causas que no creo que el voto sea una forma de diálogo con nuestros representantes, yo creo que si debe de existir la democracia debe de ser con las bases de la democracia ateniense, es decir, que en cada comunidad se creen asambleas populares en donde el pueblo tome las decisiones para el bien de su comunidad, sí en mi experiencia es cansado eso, pero es la mejor forma en donde exista realmente un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, un lugar con debates y un verdadero diálogo entre nosotros. Por ahora hay que fomentar esto, ya que este tipo de problemas (los de comunicación) afectan mucho y de variadas formas la vida cotidiana que tenemos, y más lo políticos, porque formamos parte de una sociedad a la que afecta este tipo de decisiones. Claro, mientras no pase esto hay que crear brechas de comunicación a través de los movimientos sociales, para que logramos establecer un diálogo con los órganos que nos gobierna, se solucionen nuestras problemáticas y que realmente se haga lo que en los spot se anda diciendo.