las batallas

Desde un rincón de la mixteca poblana, atrevo y apuro esta rudimentaria pero sincera colaboración y lanzo una invitación a formar parte de esta práctica de reseñar, comentar o criticar los libros que se nos atraviesan en el camino, no con la intención de hacer de esto un espacio de doctos y sesudos conocedores de la literatura, sino más bien como la recomendación sincera que te hace un amigo de algo que leyó y le gustó o la advertencia de lo que te arriesgas al destapar las hojas de ciertos libros . Entonces pues, quien guste mandar su crítica o recomendación sobre el libro que leyó o tiene entre manos, con toda confianza éntrele y que funcione esto como un lugar en el que encuentres buenos amigos amantes de los libros.

Felices letras compañeros.

Las Batallas en el desierto (1981)

José Emilio Pacheco

Título emblemático de la literatura mexicana y latinoamericana contemporánea, mínimamente ha sido traducido a seis idiomas. En esta novela breve, Pacheco nos retrata un México en pleno cataclismo, en el apenas translúcido filo entre el México de antes y el que vendría después; delinea de manera clara y aún vigente el México político que aún persiste; describe los arquetipos de los personajes que frente a los reflectores de una sociedad impávida, controlan los hilos del porvenir de millones de seres humanos; enmarca con pluma cómica e irónica los adalides, las relaciones de poder y la parafernalia de los “cachorros de la revolución”, que en poco o nada se diferencian de los hijos del libre mercado de hoy.  El discurso revolucionario otrora exaltante de quienes se creían descendientes por decreto de los héroes redentores de la floreciente patria, y el culto a la personalidad del presidencialismo tan de moda, contrario al sentir popular de las clases medias y bajas que en los personajes de Las batallas en el desierto, se dejan entrever…

“Sí como no, replica Alcaraz: ‘Trabajando al servicio de México’: Alí Babá y los cuarenta ladrones. Dicen en mi casa que están robando hasta lo que no hay. Todos en el gobierno de Alemán son una bola de ladrones.”

A través de los ojos de un niño de la Colonia Roma, o mejor dicho, de “La Romita”, nos muestra la ciudad por la que es evidente su nostalgia y el deseo de traerla de vuelta desde  las entrañas del olvido; desde los escombros del pasado recorremos las anchas y confusas avenidas del primer amor, el más sincero, y desinteresado, puro y verdadero, incomprendido y condenado por su  familia, la iglesia y los “loqueros”, justamente el preludio sobre el cual gira la historia.

“El amor es una enfermedad

en un mundo en que lo único

natural es el odio”.

Sonando de fondo gracias a las antenas de la XEQ, un viejo bolero que ya era viejo cuando ahora se nos antoja el pasado: “Por alto esté el cielo en el mundo, por hondo que sea el mar profundo, no habrá una barrera en el mundo que mi amor profundo no rompa por ti.”